VISIÓN

¿Qué es 1 Millón para Jesús?


Es una movilización que busca hacer un llamado al Cuerpo de Cristo para salir a predicar en las calles, así como fomentar la unidad de la iglesia. Creemos que la iglesia debe sanar sus diferencias y unirse en un tiempo en el que la maldad se ha multiplicado para dar a conocer la única vida, camino y verdad que es Jesucristo el Hijo de Dios.
Este movimiento no ha nacido en medio de grandes ministerios reconocidos ni cuenta con apoyo de partido político alguno. Este llamado inició en medio de iglesias pequeñas y desconocidas y nuestro deseo es obedecer el mandato de Mateo 28.
Dios nos ha pedido que en la publicidad no esté el nombre de ningún artista, predicador, pastor o profeta. La orden de Dios es muy clara respecto a este movimiento de unidad, por lo que al único que promoveremos y levantaremos será el Nombre que es sobre todo nombre, el Nombre de Jesús.
¿Qué hemos hecho? El día 16 de Junio de 2017 salieron a las calles 120 mil personas a predicar en las calles de la CDMX ganado a 1 millón de almas para Cristo. A cada persona evangelizada se le pidieron sus datos para que la iglesia local se hiciera cargo de dar seguimiento y llevar a estas nuevas almas al discipulado.
Al siguiente día, el 17 de Junio de 2017 llevamos a cabo una multitudinaria fiesta de exaltación al Rey de Reyes en el Estadio Azteca con ENTRADA LIBRE. Dios puso en nuestros corazones no cobrar la entrada, por lo que los gastos fueron cubiertos con ofrendas voluntarias, donativos y venta de camisetas oficiales del movimiento.
Pero esto no fue todo. Desde que realizamos el lanzamiento de estas actividades el 12 de Noviembre de 2016 comenzamos a llevar a cabo Entrenamientos de Evangelismo por todas las Delegaciones y Municipios del Valle de México. Llevamos el mensaje del evangelio en parques, hospitales, centros comerciales, cines, escuelas, universidades, avenidas, cruceros, plazas públicas, etc.

¿Qué sucedió después de Junio? Al terminar las actividades del 16 y 17 de Junio de 2017 sabíamos que no era el fin de todo, sino más bien el principio. Comenzó el despertar de un ejército que había abierto sus ojos a las condiciones de nuestra sociedad mexicana. Decidimos no detenernos de predicar el evangelio.

Una de las actividades recientes ha sido el apoyo a comunidades oaxaqueñas donde tras los sismos del mes de Septiembre lo perdieron todo. Nos dimos a la tarea de llevar a cabo brigadas de apoyo saliendo a evangelizar en esas zonas. Llevamos ropa, víveres y equipos de cocineros que le dieron de comer a gente que hacía meses no probaban carne. De igual forma logramos levantar una iglesia que se había derrumbado completamente instruyendo al pastor para no detenerse en la obra del Señor.
¿Qué viene para el 2018?
La visión de este movimiento ha